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8月27日 Crónica vampírica nº 7
Comentarios preliminares: 1) Y siempre se me olvida, mi amigo Drakar está haciendo unas crónicas paralelas a estas, recomiendo su lectura. http://lunavacia.spaces.live.com 2)Obviamente esta es la séptima crónica, no creo que haya excesivos problemas por leerlas en desorden, pero creo que se entenderá mejor el argumento si se leen en orden. 3)Voy a ver si sigo con la octava. Y sin más dilación.... disfrútenla El cigarrillo de esta noche no me sabe a nada, como el resto. Pero éste es más emotivo que otros. Esperando a que aparezca Mike, el cigarrillo lo dejo salir fuera del coche. Así queda mejor. Mike se introdujo en la comisaría hace diez minutos. No lo veía yo capaz de hacer algo de forma sigilosa, como poner esos Diderots, esas máquinitas para transmitirle a nuestro informador Denís los asuntos de la policía, sin hacer una masacre. Pero debe estar trastocado, más de lo normal. Cogió los transmisores que hay que colocar en las impresoras, equipo silencioso, creo que sólo ha cogido granadas de humo. Con lo que le gusta hacer puntería con las de fragmentación, haciéndolas estallar en la misma cara, haciendo que la metralla perfore perfectamente el cráneo, me resulta extraño. Luego entró en silencio, como si fuera a hacerlo de verdad al estilo un ladrón de guante blanco aunque con su ropa mugrienta de siempre. Escaló el muro del edificio, hasta una ventana sin luz que rompió con la mano, pero sin apenas ruido. Entró por ella. Y desde entonces no sé qué estará haciendo. No se oye mucho ruido en la comisaría. No debe ser una noche especialmente ajetreada. Apago el cigarrillo, ya consumido. Me doy media vuelta. El propietario del vehículo está en el asiento trasero. -¿Qué? ¿Está cómodo el señor? Si es que este coche no es para usted, un cuatro por cuatro enorme, con potencia ¿pero es que la tiene pequeña y quiere que así parezca más grande? El señor de cincuenta y bastantes años, pelo cano y algo de sobrepeso, bien amordazado en posición fetal en el asiento trasero me mira con cara inquisitiva y llena de odio. Como si dijera “a ti te voy a dar yo”. -Oh, vamos, no se enfade. Encima que le ato yo personalmente y lo dejo en los asientos traseros… Bueno, ahora que lo pienso, tiene razones para estar enfadado. A ver… por lo bien que viste, pero informal con el polo de Yves Saint Laurent…usted tiene dinero, pero es un trayecto informal, así que no va ni viene del trabajo, ¿verdad? Tampoco va a una cita importante, iría más formal, trajeado incluso. Bueno, ya sabe, maquinaciones mías de esperar a mí compañero.-Miro el reloj- no es muy tarde. Podría ser alguna reunión social, tomar algo con un amigo… no, no usaría el Cherokee… pero es curioso ¿no tiene asientos para los niños? –el tipo sigue retorciéndose- Que sepa que en caso de accidente sus hijos sufrirán bastante si no los lleva. Así como usted si no lleva el cinto. Me estiro desde el asiento para atarle al cuerpo el cinturón de seguridad del centro. Intenta morderme, pero sólo me toca el antebrazo con los labios. La mordaza en la boca le impide hacer más. -Ale, ya está. Así si nos la pegamos usted no saldrá despedido. ¿Qué le parece? Vuelvo a mi puesto de vigilancia, el otro patalea un poco, pero en seguida se cansa. Silencio absoluto en el edificio de la comisaría. Creo que ya es hora de encender el motor. Lo enciendo. El bicho empieza a funcionar. Bajo la ventanilla del copiloto. Miro atrás. Parece que tras la capa de odio ya se intuye algo de miedo en sus ojos. Espero que ahora no se nos mee encima cuando venga Mike. -Tranquilo, recuerde que lleva el cinto, no le puede pasar nada, tiene el cinto puesto ¿recuerda? Justo ahora oigo como una descarga de un subfusil especial de la policía destroza paredes de cemento seguidos de más disparos. Sobre estos sale un grito. -¡Me cago en vuestra puta madre! –Éste es mi Mike. Seguro que lo acaban de pillar. Mi amigo no creo que haya oído ni el grito. Pobre. Más tiros, también de berettas. Oh, ¿esos polis tienen una escopeta a mano? -¡Cabrones!-Sí, la escopeta es de la pasma, por el dolor del rugido de Mike- ¡Me cago en Dios!¡Chupaos esta!-Ahora que lo pienso: Las únicas granadas que tiene son de humo. Las de fragmentación están en mi coche. Seguro que le habrá fastidiado.-¡Joder!- En efecto, le ha aguado la fiesta. Mi amigo, el de atrás, parece que ya empieza a oír el tiroteo por la cara de miedo que se le está poniendo. Miro al edificio. Mike sale despedido por una ventana del primer piso del otro lado. No parece haberse hecho daño porque no se ha parado. Tampoco se han parado sus captores. Al doblar la esquina, camino al cuatro por cuatro, acelera su carrera para llegar en menos de lo que habría llegado un coche. Lo veo cargando un montón de armamento, robado de la comisaría. También tiene un par de heridas, además de restos de los cristales. Sube al puesto de copiloto. -¿Qué tal ha ido?-Le pregunto. Mike se asoma por la ventanilla antes bajada y con una de sus armas decomisadas dispara a la esquina por la que ha venido para evitar que los agentes se asomen con facilidad. Con el arma disparando, responde: -¡Cojonudo!¡He disfrutado como un enano! ¡Vámonos echando virutas! Acelero para salir de la doble fila donde está. Conduzco de forma brusca. -Ten en cuenta que tenemos detrás un invitado.-Le advierto a Mike. Mike mira al asiento trasero donde está el señor pálido de terror. -¿Que pasa abuelo?-le estará a punto de dar un infarto al pobre. Mike se dirige de nuevo a mí-Bueno, nuestro carro está cerca ¿no, Con? -Sí, pero sólo cuando vamos rápido de verdad. Aun hay algo de tráfico. Mike sabe lo que va a ocurrir. Calla y se pone el cinto. Yo me centro en las numerosas rayas que pintan el asfalto. Los coches y viandantes empiezan a perder la identidad, ya no son ni una señora, ni un sedán de color beis, son volúmenes a esquivar. Se oyen atrás sirenas. Vienen a por nosotros. Si hay suerte, los despistaré antes de que tengan tiempo de avisar a un helicóptero. Empiezo a darle gas de verdad al motor. Siento cada centímetro del coche como mío. Hay unas bocacalles de camino. Me valdrán para despistarlos. Son unos giros bruscos. Los haré sin volcar. El cambio es justo antes de lo que iba a salir de la bocacalle salga. En el frenazo sólo me da tiempo de sentir el terror de la cercanía de la muerte de la conductora contra la que me hubiera estrellado de no ser por la exactitud de mi conducción. Tras él todo se vuelve borroso de nuevo. Las sirenas siguen sonando, pero se alejan de mis oídos. Más coches, más gente se cruza. No es difícil esquivarlos. El segundo giro, más fácil, más rápido, y sin nadie en el cruce. Las sirenas ya no se oyen, habrán quedado despistadas. Ya está. Ya puedo conducir normal. Al girar la vista Mike ya se había apañado un par de vendajes para sus heridas y estaba mirando al pasajero trasero. -Conan, no es por joderte la fiesta, pero el tío de atrás va a echar la pota. -Bueno, pues quítale la mordaza para que no se ahogue y fin del problema, ¿qué quieres que te diga?- en efecto, necesitaba justo ahora vanagloriarme un poco. -Ya va, ya va, que aquí el borde soy yo, no tú. –Mike suelta la mordaza del hombre, tras lo cual, no vomita, o al menos no le oigo. Aún estará dándole vueltas la cena un poco antes de que vomite. Mike, sin embargo, le advierte en su tono serio y amenazante– Si nos tocas los huevos, te arranco la piel a tiras ¿queda claro? Un pedo surge de contestación. Con regalito por lo que huelo. -¡Tío! –le reprimo a Mike- le has hecho que se cague encima. -Pero lo ha entendido ¿verdad que sí? –No veo lo que ocurre, estamos llegando ya al parking de mi coche- Sí, lo ha entendido. –Deja al rehén y se dirige a mí.- Es para mí ¿no? –guiña un ojo para que el de atrás no comprenda de que hablamos de su sangre. -Sí, claro, tú eres el herido. Es todo para ti. -De puta madre, necesitaba yo un trago. Además, ya hemos llegado, oye, Conan ¿me dejas a solas con nuestro amigo? Aquí paro el cuatro por cuatro. Es un recoveco, cubierto por una autopista elevada. Ideal para dejar el coche. Para eso y para dejar un coche robado con un rehén en manos de Mike. Salgo y dejo a Mike a solas con su víctima. -¡Recuerda no dejarlo seco!-le prevengo.- ¡Aún tenemos que hacer cosas esta noche! 8月25日 En el fondo
[Nota, la foto es ganadora de nosequé concurso, felicidades a quien lo ganara 8月19日 Keep Talking (incluye traducción)Navegando por ahí me he encontrado la siguiente cita:
For millions of years, mankind lived just like the animals.
Then something happened which unleashed the power of our imagination. We learned to talk. And we learned to listen. Speech has allowed the communication of ideas, enabling human beings to work together. To build the impossible. Mankind's greatest achievements have come about by talking. And it's greatest failures by NOT talking. It doesn't have to be like this! Our greatest hopes could become reality in the future. With the technology at our disposal, the possibilities are unbounded. All we need to do is make sure we keep talking. -Stephen W. Hawking Aquí la traducción
Durante millones de años, la humanidad ha vivido como el resto de los animales.
Entonces algo ocurrió que abrió el poder de nuestra imaginación.
Aprendimos a hablar.
Y aprendimos a escuchar.,
El habla ha permitido la comunicación de ideas, permitiendo a los seres humanos trabajar juntos.
Para crear lo imposible.
Los mayores bienes de la humanidad los ha permitido el diálogo, el habla.
Y sus grandes fallos la falta de ésta
¡Y no tiene por qué ser así!
Nuestras grandes esperanzas pueden llegar a ser reales en el futuro.
Con la tecnología a nuestro alcance, las posibilidades son infinitas.
Lo que tenemos que hacer
es estar seguros
de que seguimos hablando.
Stephen W. Hawking |
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